sábado, 22 de marzo de 2014

Amistad, familia e ideologías.


Nos hicieron una promesa: cultura. El arte de la vida llevaba ese nombre, el arte de saber ver las cosas, o simplemente de verlas por lo que son, arte. El ver un demonio y decir que su obscuridad ilumina el ambiente, que su luz tenue le llevaba calidez a nuestra vida. Al igual que la luz de un ángel absorbía toda luz en el ambiente y nos sumía en tanta obscuridad que los murciélagos venían a nosotros,buscando amistad, buscando refugio de ellos mismos, le teníamos miedo a esa variedad de arte, y nos prometieron, nos prometimos, rescatarla.

Luego fuimos hablando de un avance ideológico, prometimos llegar a consensos, pero los consensos conllevan cierto tipo de dictadura, esa que se resiste a escuchar las opiniones de los menores, de los sin razón, o de los que parecen no tenerla. Los poderosos tomaron el rumbo del lugar y la obscuridad no iluminaba, ni la luz obscurecía, solo eran ellas, obscuridad y luz, cinismo y vergüenza.

Nos hicimos amigos y luchamos porque un sueño fuera realidad, el sueño de los jóvenes, de los artistas, de todos aquellos que creemos y creeremos en un bienestar común, pero no todos se dieron cuenta de que el bienestar común debe ser dirigido, y estos dirigentes se sientes y son más que los seguidores, no somos líderes ni seremos uno, solo somos empleadores, y ellos nuestros empleados. Un vulgar mentira que desazona lo cierto y lo convierte en un prostíbulo de ideas. Fuimos avanzando por un camino de grava bañado en carbón, donde los demonios y los ángeles luchaban por ver quien hacía el fuego más grande, estos últimos hacían un fuego rojo, intenso,por su lado, los demonios hicimos un fuego decolores, arco iris, blanco y negro, neutralidad.

Hoy la familia a la cual me agradaba pertenecer se ve quebrad, bajo amenazas, insultos indirectos, bajo ideologías de un partido empleador y una neutralidad empleada, usaron a los demonios par un fin, ser obreros. Pero no soportaron cuando el obrero se alzó, no soportaron que el obrero gritara no y así de simple, dijimos "Adiu".

Esta amistad, esta familia prostituida bajo el nombre de la patria y la revolución se apoya en Flor Amarillo, en  el burdel más grande de Valencia, de la gran Valencia. Cuantos sueños sin cumplir en el apogeo de una venidera bonanza, no la veremos pues bajo las ideologías no cabe el arte, porque el arte es cuestión de una percepción,y que lo digan los ángeles que malogran los medio  los demonios que dan ordenes de malograrles.

La dictadura del consenso se ve una vez más dañada, inservible, la democracia da una nueva lección, el voto ha de ser quien de luz al demonio y obscuridad al ángel.

1 comentario:

  1. ohhhh genial :D, aunque parece que hablaras para ti en vez de para los demas u.u

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