lunes, 2 de diciembre de 2013

Mujeres de sal.


Migas de pan que se riegan
Con el gemido de los árboles,
Ese gemido que añora muerte,
Que huele a folladas del destino,

De las caravanas de amor,
Entre véngalas y fuegos artificiales,
De sabanas cuadradas.
Porque los metros cuadrados

No corresponden a la lujuria,
Sino a la rigidez del pavimento,
Seco, esperando neumáticos fríos
De negro carbón.

De una verdad fría,
Sin motivos plasmados,
Dentro de mentiras negras,
Fundamentalista,

De autocracias y dedocracias.
Dedocracias que rebuscan entre
Piernas de putas, estimables
Mujeres acaloradas, secas, sin sudor

Apestoso ni aromático,
Sin sudor de sudor
Ni de lubricación.
Putas pavimentadas,

De metros cuadrados
Que trabajas en sabanas cuadradas.
Son putas de pan, de
Esas que se disuelven

Como un orgasmo
De verde padecer.
Son simples mujeres,
Simples putas de sal.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Ser periodista en Venezuela es de valientes.


Marianela Rodriguez (@nela_rodriguez) - Especial para "El Universal"

jueves 28 de noviembre de 2013  08:26 AM

El periodista de DAT TV, detenido en Valencia, relata agresiones de un teniente de la Guardia Nacional Bolivariana.

Valencia.- Luis Guillermo Carvajal, periodista de DAT TV y secretario de Asuntos Profesionales y Sindicales de la seccional Carabobo del CNP, considera que estuvo "secuestrado" durante más de dos horas en una patrulla de la Guardia Nacional Bolivariana, donde recibió golpes y vejámenes de un teniente que le escupía la cara y le golpeaba la cabeza constantemente.

El martes 26, a las 11:30 de la mañana, Carvajal y su equipo reporteril iban al Aeropuerto Arturo Michelena a cubrir el regreso al país del candidato de la MUD a la Alcaldía de Valencia, Miguel Cocchiola, cuando fueron detenidos en una de las tres alcabalas que la GNB había dispuesto en la vía hacia el terminal aéreo.

-¿Cuál fue el detonante de tú detención? 

-Cuando en el punto de control le quitan los papeles del carro al conductor y nos quitan los equipos, les pregunté el porqué y el guardia me respondió: "porque a mí me da la gana", a lo que respondí: "si las cosas son así esto no es una retención, esto es un robo y un abuso de poder". Entonces un funcionario se acercó y me quiso dar una cachetada. Todo lo malo y desagradable pasó en el tercer punto de control (en la avenida Henry Ford), antes de llegar al aeropuerto. Ya en la otra unidad donde me trasladaron (al Destacamento de Seguridad Urbana, Desur, del Core 2) y en las instalaciones del destacamento en Tocuyito, no pasó nada.

-¿Qué más sucedió dentro de la patrulla?

-El teniente quiso meterme la mano en el bolsillo y entonces grité, porque vi que afuera estaban varios compañeros periodistas, entonces me dijo: "¡ay! este es marico", y le dijo a otros funcionarios: "pásame un precinto para ponérselo en la boca; ya lo vamos a desnudar y a tomarle fotos y lo vamos a rayar de marico". En ese momento le dije: "si me vas a desnudar y te pones con eso habría que ver quién tiene más tendencia homosexual". Entonces se molestó más y me volvió a golpear en la cabeza. En ese momento vino otro y le hizo un gesto para que me dejara y se salió de la patrulla. Yo creo que lo que más lo molestaba fue que nunca bajé la cabeza y le respondía cada vez que me decía algo, mirándolo de frente.

Carvajal señaló que el mismo funcionario le espetó: "¿Qué crees tú, que porque sales en la televisión no te vamos a joder? Ahora te vas conmigo y cuando lleguemos al Comando vas a ver que te voy a matar" a lo que Carvajal dice que respondió: "Una bala menos para el comando". Posterior a ese episodio otro grupo de la GNB llegó a la alcabala y trasladó a Carvajal a Tocuyito. "Me cambiaron las esposas hacia adelante y me pasaron a otra patrulla".

-¿Qué pasó entonces?

-Cuando pregunté a dónde me llevaban me dijeron: "quédate tranquilo que vamos para el Desur por los caminos verdes porque las otras rutas están muy congestionadas", y era cierto, todas las vías estaban colapsadas por la caravana de Miguel Cocchiola.

-¿Estabas asustado? 

-De verdad no, porque tengo mi conciencia tranquila. Me puse en manos de Dios y de la Virgen Rosa Mística. Mi intención nunca fue suplicar ni ponerme a llorar, creo que eso fue lo que más le molestó, que no me humillé.

-¿Cuánto tiempo pasaste en el Desur y qué pasó allí? 

-Me bajé de la patrulla, todavía esposado, y me pasaron a una oficina. Me dijeron que iban a ver qué hacían conmigo, si me pasaban a Fiscalía o me quedaba preso. Salí de esa oficina y me quedé en un área externa del destacamento, sin las esposas. Se sentaron varios guardias a mi lado y uno de ellos me ofreció un cargador para mi teléfono, para que llamara a mi familia.

Pasadas las 4:00 pm Carvajal fue liberado, no sin antes firmar un acta de no vejamen.

Me dijeron (los militares): esto (el acta) es para que quede constancia de que aquí no pasó nada, porque lo que pasó allá (en la alcabala) ese no es peo de nosotros. Por eso la firmé.

Carvajal recibió asistencia legal y llevará la denuncia al Ministerio Público. "Yo sé que eso no va a pasar del papel, que no va a haber ninguna actuación, pero es necesario que quede constancia del hecho".

martes, 26 de noviembre de 2013

Historia de un cigarrillo.


Hay quien dice que hay
Cigarrillos de puta,
Otros de pobre, también de
Putas pobres, y de sabores,
Sabores de putas pobres.

Esos que huelen a aserrín,
A sudor de obrero, cigarros
Que parecen mierda torcida  
Bañados en un humo espeso,
Que no deja nada a desear.

Hay quienes dicen que los presos fuman más,
Solo para dejar pasar el tiempo,
La muerte, el olor a mierda.
Una mierda restregada en paredes
De mármol ennegrecido.

Dicen, también, que fuman
Para olvidar penas, y penes,
De quienes eran, fueron y serán.
Para no recordar el suave olor a coño
De sus mujeres temporales.

Mujeres que fuman para borrar
El sabor a penes, a alcohol, a coños,
De todos los penes, licores y coños
Que consumieron mientras,
Enrolladas en mentiras,

Recordaban a sus esposos presos.
Porqué, dicen, el humo de cigarro
Es más suave luego de la lujuria.
Al final, unos son presos putos de otros presos,
Las otras, putas presas de otras putas.

Pero la historia del cigarrillo es larga,
Cinco minutos de exhaladas e inhaladas.
De recuerdos y olvidos, cinco minutos
De insurrección, rebeldía, anarquía.
Cinco minutos de historia pos-putadas.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Se nos va Fidel. ¡VIVA!


Se aviva el rumor de la muerte del dictador cubano y colonizador de Venezuela, Fidel Castro.

Se dice que pronto, 72 horas o menos, se anunciará desde La Habana, Cuba, su muerte. Asistirán, además, varios mandatarios amigos del dictador, entre ellos su títere en Venezuela Nicolas Maduro, Juan M. Santos, José "Pepe" Mujica, Cristina de Kirchner, Evo Morales, Rafael Correa, entre potros.

Pueblo Blanco. Poema/Canción de Joan Manuel Serrat.


Colgado de un barranco 
duerme mi pueblo blanco 
bajo un cielo que, a fuerza 
de no ver nunca el mar, 
se olvidó de llorar.
Por sus callejas de polvo y piedra 
por no pasar, ni pasó la guerra. 
Sólo el olvido 
camina lento bordeando la cañada 
donde no crece una flor 
ni trashuma un pastor. 

El sacristán ha visto 
hacerse viejo al cura. 
El cura ha visto al cabo 
y el cabo al sacristán.
Y mi pueblo después 
vio morir a los tres... 
Y me pregunto por qué nacerá gente 
si nacer o morir es indiferente. 

De la siega a la siembra 
se vive en la taberna. 
Las comadres murmuran 
su historia en el umbral 
de sus casas de cal. 
Y las muchachas hacen bolillos 
buscando, ocultas tras los visillos, 
a ese hombre joven 
que, noche a noche, forjaron en su mente. 
Fuerte para ser su señor. 
Tierno para el amor. 

Ellas sueñan con él, 
y él con irse muy lejos 
de su pueblo. Y los viejos 
sueñan morirse en paz, 
y morir por morir, 
quieren morirse al sol. 
La boca abierta al calor, como lagartos. 
Medio ocultos tras un sombrero de esparto. 

Escapad gente tierna, 
que esta tierra está enferma, 
y no esperes mañana 
lo que no se os dio ayer, 
que no hay nada que hacer. 
Toma tu mula, tu hembra y tu arreo. 
Sigue el camino del pueblo hebreo 
y busca otra luna. 
Tal vez mañana sonría la fortuna. 
Y si te toca llorar 
es mejor frente al mar. 

Si yo pudiera unirme 
a un vuelo de palomas, 
y atravesando lomas 
dejar mi pueblo atrás, 
os juro por lo que fui 
que me iría de aquí... 
Pero los muertos están en cautiverio 
y no nos dejan salir del cementerio.

viernes, 22 de noviembre de 2013

191.400 BSF para pagar mi sueño.

Escribir esta noche es como escribir la noche anterior, o la que pasó el 20 de enero, o aquella noche de septiembre, del 9 de septiembre. Pero nunca será como escribir en aquel 21 de diciembre, ni mucho menos como escribir aquel otro 20 de diciembre, ni menos como escribir un 20 de abril, o un 4 de julio. Escribir esta noche es escribirle al dolor, a la desidia, a la muerte, a la represión, al sufrimiento indecente, a la inmoralidad -esa inmoralidad que no tiene nada que ver con sexo-, es escribirle al éxodo, al exilio, a las morgues, al infierno, al cielo, al purgatorio, a todo eso que no existe, lo que no existió y lo no existirá, a Dios, a Lucifer, es escribirle a los políticos. Esta noche escribo desde una lagrima que ronda por mi mejilla, rogando muerte en mis labios, en mi pecho o en mi pantalón. Quizás en el piso.

Esta noche la libertad se ahoga una vez más, la están amedrentando para que no hable, para que no escriba, para que no huya. Pero no saben que ya huyó, y la muy puta me dejó acá, en la miseria, en la muerte, en el dolor, en el orgullo de decir "tenemos patria". Un puta risa incomparable porque sabemos que no es cierto, porque sabemos que la patria fue un regalo que no merecíamos y por eso dejamos que nos la arrebataran, una vez más, un brindis por el poder, la lujuria, los políticos apolíticos que no saben como andar entre callejones de mierda sin olor.

Una cantidad de ambulantes sin rumbo que rompen la diversidad, porque no hay alguna. Escribir esta noche me está costando, me están doliendo los dedos y la verdad nunca me quejaría, pero no tengo libertad, y eso me lleva a quejarme. 

Vivo acá, en la urbanización que se convirtió en barrio y, luego, viendo las casas mentales que se convierten en ranchos mentales, porquerías, pero con olor. De dimensiones no tan cuantitativas como las del río Orinóco, derrochado en basura, en esa basura negra, petróleo. 

Vivo, si a esto se le llama vida, pensando en fugarme. A la libertad. No comprenderá ni mi padre ni mi madre, pero yo no fui predestinado para vivir en dictaduras, neo- dictaduras, o democracias. Yo no nací para vivir en un Estado, en un país o en bajo un Gobierno. yo nací para vivir pisando una sola tierra, un redonda, gigante, de muchos países y Estados. ¿Cómo vivir entre mierda? 

Escribo como cuando le escribí la ultima carta a mi ex, durmiendo entre luces de blanca luminosidad, mientras rompen en mi rostro luces de colores, vivos. 

Colores... Son dos según mi país, rojo y azul. Blanco y negro. El primero son los partidos políticos apolíticos, esos que juegan bolas criollas con la economía y la sociedad, esos que hacen aviones de papel con el dolar y, volando, aterrizan en sus bolsillos. Tranquilos, aún quiero ser político. Los dos últimos colores representan lo que mi país me enseñó, eso que me enseñó en la calle mientras en casa mis padre me enseñaban el gris. Ese racismo que me enseñó para cuidarme de la marginalidad, pero estuvo más difícil, porque me enseño a odiar a ambas razas, la negra y la blanca, porque ambos pueden y podrían ser un peligro para mí en algún momento. Porque ambos son pobres de bolsillo -de mente-, ambos son marginales y viven en ranchos mentales, lamento aceptarlo, pero ambos no poseen libertad y se mueve entre cariñosas veredas rellenas de balas perdidas, de condones usados, de putas que ya ni cobran, solo están esperando la muerte, ambas razas se mueven entre cariñosas veredas y a ambas razas le rompen la piel a palos mientras protestan contra un sistema, este y el otro, que nos hace pensar y luego nos hace dejar de pensar. 

Esta noche no escribo sino para plasmar que sueño en irme, en irme lejos, Europa, esta decidido, mismo sistema, misma gente, menos mierda. 

Mañana se protestará por llamado del político, de los autoconvocados, y solo pienso que no quiero ni quisiera ir, esto me está cansando, estoy estresado, desesperado. Aún después de mañana, cuando caiga el régimen y se estabilice la democracia y la economía, no pensaría en volver; o tal vez sí, solo para volver a irme. 

Pero para todo esto, para seguir escribiendo sin tristeza, debo irme primero. 

Orgía presidencial.